Queridos hijos, abrid vuestros corazones y aceptad la voluntad de Dios para vuestras vidas. Os conozco a cada uno de vosotros por vuestro nombre y vine del Cielo para llamaros a la santidad. Alejaos de todo mal y servid al Señor con fidelidad. No permitáis que las tinieblas de las falsas doctrinas provoquen ceguera espiritual en vuestras vidas. Sois del Señor y solo a Él debéis seguir y servir. Dios tiene prisa. Lo que tengáis que hacer, no lo dejéis para mañana. ¡Valor! Si llegáis a caer, clamad a Jesús. Él es vuestro sustento, y sin Él no sois nada ni podéis hacer nada. Os pido que mantengáis encendida la llama de vuestra fe. Buscad fuerzas en el Evangelio y en la Eucaristía. Tiempos difíciles vendrán y solo con la fuerza de la oración podréis permanecer en el camino que os he señalado a lo largo de estos años. EscuchadMe. Camináis hacia un futuro doloroso y la Iglesia de Mí Jesús beberá el cáliz amargo del dolor. Llegará la gran persecución para los consagrados. Orad, orad, orad. En este momento, derramo desde el Cielo sobre vosotros una extraordinaria lluvia de gracias. ¡Adelante sin miedo! Este es el mensaje que hoy os transmito en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por haberme permitido reuniros aquí una vez más. Os bendigo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Quedad en paz.
español (España, alfabetización internacional)
1987
1988
1991
1992
1993
1995
1999
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
2025
2026